Consejos florales básicos

Las flores son elementos vegetales naturales bellos y cargados de simbolismo, que siempre nos han acompañado. Existe una diversidad extraordinaria en cuanto a sus variedades, tipos, formas y tamaños, colores y olores.

Son productos efímeros, que tienen una duración en el tiempo. Cuando se las corta y separa de su origen, continúan evolucionando y comienza el proceso de decadencia.

Llamamos flor cortada, a aquella que se comercializa por su valor ornamental una vez separada de la planta y tiene la capacidad de subsistir hasta 15 días, aunque existen algunas que duran mucho menos, y otras que no son autosuficientes y se marchitan rápidamente.

Para aumentar la capacidad para respirar, y prolongar su duración, es necesaria el agua, y enriquecer esta con un aporte nutritivo, como la glucosa, así como un desinfectante como la lejía, para controlar las bacterias.

Por lo tanto, el agua, y un tratamiento adecuado de esta, es fundamental para que las flores se conserven y mantengan frescas más tiempo.

Cuando vayamos a recolectar flores del campo, o las compres, es muy importante fijarse en la maduración, los capullos deben de haber tomado color. Para un mayor disfrute, el grado de apertura de las flores debe de estar en una fase inicial.

Por lo tanto, la frescura es un factor fundamental. No debemos de seleccionar las flores con grados de apertura excesivamente abiertos, con flores rotas o sus hojas amarillas.

Una vez adquiridas las flores, como norma general, cortaremos con una herramienta afilada y de forma oblicua unos 2 cm. aproximadamente, el extremo del tallo, para que la superficie de absorción sea mayor, y por supuesto, las pondremos en agua no excesivamente fría, mejor en agua tibia, ya que esta tiene mayor cantidad de oxígeno.

Las hojas y verdes no deben de tocar nunca el agua, por lo tanto habrá que quitarlas y limpiarlas, porque de lo contrario, la contaminarán rápidamente.

En cuanto a los recipientes, deben de estar completamente limpios y desinfectados.

Es muy conveniente, volver a cortar los tallos así como renovar el agua pasados unos tres días desde su adquisición inicial. Retirar las flores y hojas dañadas o marchitas es una solución que ayuda a mantener una buena y saludable presentación del conjunto.

No colocar las flores cerca de corrientes de aire, ni en lugares calientes, mejor en espacios con una temperatura fresca, y por supuesto no debe de darles el sol.
Otro factor muy importante a tener en cuenta, es evitar el contacto o cercanía con flores en mal estado o en proceso avanzado de maduración, así como, de frutas y hortalizas, ya que estas desprenden etileno, que acelera el proceso de envejecimiento.

Poder disfrutar de la belleza de unas flores frescas de temporada, y ver cómo evolucionan en el tiempo, es uno de los placeres que deberíamos regalarnos más a menudo.

Evidente e indudablemente, comprar las flores frescas en tu espacio floral de confianza, es siempre la mejor opción.

Constantino Soro
Diseñador floral

Entradas recientes

Deje un comentario

Contacto

Puede usted puede enviarnos un correo electrónico y nos pondremos en contacto con usted, lo antes posible.

No es legible? Cambie el texto. captcha txt

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies